Como casi todos los pueblos de esta región, su origen se establece en tiempos de la
Reconquista, perteneciendo en un principio a tierras de Segovia formando parte del "Sexmo de Lozoya" hasta que en 1833 y con la
nueva división provincial pasó a formar parte de Madrid.
En la actualidad y aunque todavía existen algunas
pequeñas huertas, solo dan cosecha para el consumo particular. En cuanto a la ganadería que en tiempos pasados tuvo
vital importancia para el municipio, hoy apenas existe y las pocas cabezas que quedan sirven igualmente en su mayoría para el consumo propio y
de algunos restaurantes de la zona.