Como se ha explicado en el origen del nombre, el lugar fué hábitat de ciervos de las tierras de Buitrago que se
desplazaban hasta allí aprovechando que era el primer lugar donde la nieve se deshacía y el último en el que se ponía el sol.
Igualmente se puede decir que sus habitantes siempre han sido los que han tenido una mayor relación con el río Lozoya, toda vez que que capturaban el pescado del mismo y les servía como
intercambio con los habitantes de otros pueblos cercanos con otros tipos de alimentos.
Según se cuenta a principios del siglo XX el municipio contaba con el mayor viñedo de toda
la sierra, que se perdió a causa de una epidemeia de filoxera.
Como consecuencia de la construcción de el embalse de "EL ATAZAR" el municipio se ha tenido que reconvertir de
agrícola a Marinero, ya que el mayor recurso financiero proviene del embalse mencionado.