Lo que si es cierto es que su nombre aparece de pleno en tiempos de
Alfonso VI (1803-1805) con el nombre de Tierra de Buitrago de amplio término juridiscional y que durante cinco siglos perteneció
a la familia Mendoza, hasta que en el sigo XIX desapareció el Régimen Señorial.
En este mismo siglo y con la invasión
de las tropas Napoleónicas que ocuparon todos los pueblos de la región después de romper la resistencia del Puerto de Somosierra
el 30 de noviembre de 1808, el recinto amurallado fué destruido por las llamas por lo que sus habitantes tuvieron que irse al sur del mismo en
lo que conociera como el arrabal de San Antonio, donde actualmente se concentra la parte comercial y de servicios del pueblo así como los
apartamentos y chalets que constituyen las segundas viviendas en verano de muchos madrileños.